Dirección Parroquial:
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Capital Federal - Rep. Argentina
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"CONSTRUYAMOS JUNTOS CON ESPERANZA"

Palabras del P. General Federico Kretz
Bendición e Inauguración del Camino de los Palotinos

Estimados hermanos y hermanas:

Estoy muy conmovido, como Superior General de los padres y hermanos palotinos por la posibilidad de participar en este acto de homenaje, dando testimonio de nuestros cinco hermanos asesinados en esta casa hace veintinueve años atrás.

Estoy aquí como representante de casi dos mil cuatrocientos miembros de todo el mundo, para expresar mi personal y común respeto a los cinco y al testimonio que dieron.

Vale la pena recordar sus muertes. No para reabrir viejas heridas, sino para transmitir su mensaje para nosotros, hoy. A ninguno nos gustaría morir como ellos, ni a mí tampoco. Ciertamente no es la meta que busca un discípulo cristiano.

Hoy estuve sentado en la pequeña capilla de la casa parroquial. Atrás del sagrario, sobre la pared, está la alfombra roja con las marcas de las balas, sobre la cual murieron los cinco.

Marcas, signos que nos hacen recordar lo que pasó hace veintinueve años. Allí, me di cuenta que no hay vida sin consecuencias. Sea lo que sea, la vida que uno viva, tiene consecuencias. La presencia de la alfombra y el sagrario en esa pequeña capilla me mostró que, como la vida de Jesús tuvo sus consecuencias, también la vida de las cinco la tuvo.

Las consecuencias que tuvieron que enfrentar: cruz y muerte, no eran la meta de su misión, sino consecuencia de su misión, pasión por la dignidad humana y la Fe cristiana.

Un cristiano debería estar siempre buscando la vida, no sólo para sí mismo sino también para todo el pueblo de Dios. Su misión es fundamentalmente apoyar la vida, la plenitud de vida, como dijo Jesús. Enfrentará obstáculos por tal plenitud de vida: dinámicas, estructuras y actitudes que impidan el crecimiento de tal vida. Tiene que involucrarse para la vida. No puede ser indiferente, aunque afecte su propia vida negativamente, aunque pueda costarle la vida. Aunque esta no sea la meta, a veces es la consecuencia de la misión.

Pascua, Resurrección da el coraje para tal misión. Por eso la muerte de nuestros cinco hermanos es, en verdad, un testimonio de fe. Un testimonio de que creyeron en un Dios viviente, un Dios que nos provee vida, aunque nos muramos. La fe en Jesús resucitado les dio el coraje para la misión a la que se sentían llamados. Para ellos las palabras de Jesús: " No tengan miedo", tuvo un efecto real. Su fe fue encarnada en una misión para la vida de la gente, el pueblo de la Argentina.

Este es el desafío de sus muertes, para mí. No se puede separar la Fe de la vida. No se puede venerar a Dios en la Iglesia y al mismo tiempo humillar a las personas afuera de la Iglesia. No se puede ser piadoso dentro de la Iglesia y egoísta afuera. La fe y la vida son coherentes. Mire su vida y va a ver cuan profunda es su fe.

Nuestros cinco hermanos fueron fieles hasta la muerte. Con sus muertes dieron el mas convincente testimonio que un discípulo de Jesús puede dar: estar dispuesto a perder la vida. Eso merece respeto. Por ello hagamos homenaje. Y dando homenaje, renovamos nuestra propia disponibilidad de ser fieles a nuestra propia misión, sea la misión evangélica o política, no para nuestros egoísmos, sino para el crecimiento de la vida de todos, especialmente para el pueblo argentino.