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"CONSTRUYAMOS JUNTOS CON ESPERANZA"

Sus vidas

Emilio José Barletti

Su vida fue corta, pero intensa. Es fácil reseñar los datos de su biografía, pero difícil expresar en palabras la misión que tuvo entre nosotros, la razón de su vida y de su muerte.

Nació en la casa de sus abuelos maternos, "El Real", Km. 112, Ruta 8, San Antonio de Areco, el 22 de Noviembre de 1952. Bautizado en la Iglesia de San Antonio, hizo su Primera Comunión, por su expreso deseo, en la Escuela Rural N° 2 con los demás alumnos.

Su formación propiamente dicha la recibió en su hogar, un hogar ya marcado por el dolor pues perdió a su padre cuando tenía solamente dos años y medio de edad. En los tres primeros años de escuela primaria tuvo como maestra a su propia madre; de aquí quizás se pueda colegir mucho, ya que no había ruptura entre escuela y hogar como suele suceder en muchas ocasiones.

Terminó la primaria en la Escuela N° 1 de San Antonio de Areco, siendo el abanderado por elección de sus propios compañeros. El curso secundario lo realizó en el Colegio Nacional Hipólito Vieytes, mereciendo estar en el cuadro de honor y ganando medallas de premios instituidos por entidades de la comunidad local al mejor promedio y al mejor compañero. Se recibió de bachiller el 30 de Noviembre de 1970 y al día siguiente aprobó el examen de ingreso a la Universidad Católica. Cursó tres años de Derecho y Ciencias Sociales, pasando luego a la Universidad de Buenos Aires y luego a la Facultad de Teología de la Universidad del Salvador en San Miguel.

Ingresó como espirante en la Sociedad del Apostolado Católico integrando la comunidad de San Patricio, Buenos Aires, donde encontró la muerte junto con sus compañeros en la madrugada del 4 de Julio de 1976.

La reseña de sus actividades estudiantiles nos da la pista de su personalidad, estaba en la búsqueda del camino que Dios quería que siguiera. No lo veía claramente, por eso probó distintas vías, algunas sociales, otras políticas, otras religiosas, y en estas últimas encontró la verdad y comenzaron a concretarse los ideales de su vida.

Por su juventud, por su idealismo, por su falta de experiencia, no fue siempre práctico, pero poseía la virtud de la fidelidad: a Dios, a su conciencia, a sus amigos...Algún día, cuando se hayan apagado los odios y extinguidas las llamas de la discordia, se podrá formar un juicio mas acertado de este joven cuya muerte prematura llenó a tantos de dolor y congoja.

Iluminado por Dios, o por alguna premonición cuyo origen se desconoce, presintió su próximo fin. Después del crimen se halló entre los papeles diseminados en su pieza, una carta dirigida a su madre y fechada el 2 de julio. Era una carta expresando la gratitud y amor a la madre que tanto había significado para él, ya que había sido también su maestra. Era una carta de despedida.

Sus restos fueron trasladados a San Antonio de Areco la tarde del 5 de julio por el autor de estas líneas y sepultados junto a los de su padre en el cementerio local, rodeado del afecto y del pesar del pueblo y de las lágrimas de tantos que lo queríamos y nunca podremos olvidar.

PADRE KEVIN O'NEILL S.A.C.


Emilio tenía esa preocupación radical por los mas pobres, Emilio no sólo hablaba de los pobres. Emilio no sólo trabajaba para los pobres, sino que compartía todo lo que tenía con los mas pobres, incluso era capaz de sacarnos cosas a nosotros para dárselas a los pobres, yo creo que si su mama le daba un pullover y él ya tenía uno, ése era para los pobre. Una vez se encontró con un solo pantalón y andaba buscando otro, ya que todos los había regalado. Otra vez alguien quería leer un capítulo del documento de Medellín y él estaba muy interesado en que lo pudiera leer, entonces como no tenía el libro ni plata para comprarlo no tuvo mejor idea que sacar el capítulo del libro que tenía la comunidad y entregarlo. Era un hombre que venía de compromisos, quizás políticos, en un tiempo muy difícil. Hoy quizás después de treinta años podemos tener la capacidad de ver aciertos y errores, aquellos que en el momento no se pueden ver; lo que uno tiene que rescatar es el valor de haberse jugado por ideales y de haber dado la vida por la justicia, cuando hubiera sido mucho mas cómodo callarse la boca y quedarse en casa; rescatar esa capacidad de donación y de jugarse, de arriesgar la propia vida en un proyecto de justicia... Quiero hablar de la diversidad de caracteres, de los pensamientos políticos diferentes, de los cuadros de fútbol diferentes, de historias diferentes, de culturas diferentes, y para mí esto hace saltar a la vista que la causa de que los hayan matado a los cinco es por aquello que tenían en común, la pasión por Jesús y por el Evangelio. El querer vivir el Evangelio como respuesta a esa época concreta, como respuesta a las necesidades de sus hermanos, de su tiempo y a los desafíos de su hora...Si hubiese sido por su pensamiento partidario hubieran matado a uno si a otro no, si hubiese sido por su posición eclesial hubiesen matado a uno sí a otro no. Si los mataron a los cinco fue por aquello que tenían en común: Jesús y la respuesta del Evangelio a la época que les tocaba vivir.

PADRE RODOLFO CAPALOZZA S.A.C.