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"CONSTRUYAMOS JUNTOS CON ESPERANZA"
Que todos sean uno para que el mundo crea. Juntos vivieron. Juntos murieron
América Latina es un continente fecundado con la semilla de vida de sus mártires, testimonio de quienes alzaron su voz en defensa de la vida y la dignidad de la persona humana, de los hijos de Dios que abrazaron la Cruz siguiendo los pasos de Jesús.
El 4 de Julio de 1976 fue domingo.
En la madrugada de ese día, que para los cristianos es santo, se dio muerte alevosamente a cinco personas, a nuestros hermanos de la comunidad palotina de San Patricio en Belgrano, a Pedro Dufau, Alfredo Leaden, Alfil Kelly, Salvador Barbeito y Emilio Barletti. Como Jesús, murieron trágicamente, víctimas de la violencia surgida del poder.
"Era aproximadamente la una de la mañana. Los moradores dormían o se aprestaban a hacerlo. Juntaron a los cinco sacándolos de sus respectivas piezas, los llevaron a la sala de la comunidad, que no tenía ventanas a la calle, y allí fueron mantenidos por lo menos por una hora.
Los intrusos establecieron la identidad de cada una de sus víctimas. Al final los fusilaron por la espalda, con metralleta y otras armas. Cayeron boca abajo. Los asesinos siguieron disparando. Algunas de las víctimas recibieron mas de 70 proyectiles, mientras exhalaban el último respiro.
Allí los dejaron para que los viese cualquiera que entrara a la casa. Los cuerpos ya sin vida se desangraron sobre la alfombra roja de la sal. Sus cuerpos quedaron casi destrozados, incluso sus rostros, a excepción del de uno de ellos, Emilio, cuyo rostro estaba intacto y tenía una sonrisa en sus labios.
A las tres de la mañana todo había terminado y los autores del hecho se retiraron de la casa después de revisarla, aparentemente sin llevarse nada de valor, ni siquiera dinero que había quedado a la vista. (Padre Kevin O'Neill S.A.C.)"
El testimonio de nuestros hermanos palotinos nos convoca a una reflexión profunda y a la oración.
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